Más allá de sus características técnicas llamativas, los operadores de restaurantes pueden encontrar una variedad de usos para la IA. La inteligencia artificial en restaurantes puede ayudar a que un restaurante:
- Reduzca los costes: los quioscos y los chatbots liberan al personal de tomar pedidos y reservas, automatizando este proceso.
- Reduzca los errores: con gran parte del proceso de pedido realizado a través de máquinas, las posibilidades de falta de comunicación disminuyen.
- Capacitar a los clientes: IA a menudo les permite a los clientes controlar el flujo. Pueden encargar y personalizar a sus necesidades.
- Mejore la experiencia del cliente: la IA ayuda a descargar tareas para que su personal pueda estar siempre “en el momento”, concentrándose en optimizar la experiencia gastronómica del cliente.
- Aumente el alcance de marketing: La inteligencia artificial ayuda a aumentar las ventas y realiza sugerencias a los clientes de manera automatizada. Te permite llegar a ellos fuera de tu restaurante para mantenerte como primera opción

En Ratio, los clientes hacen su pedido y pagan a través de una aplicación del móvil, y el robot barista muele el café y mide y vierte los componentes necesarios para garantizar que cada bebida tenga la proporción exacta de ingredientes que requiere la preparación solicitada. Luego, unos camareros humanos las llevan hasta la mesa donde están sentados los clientes. Todo, en un proceso muy rápido (un café con leche está listo en menos de un minuto), preciso e higiénico.

La rapidez, la excelencia y la personalización son también las enseñas con las que aspira a distinguirse Spyce, el primer restaurante del mundo con todos sus cocineros robots, que se inauguró en Boston en mayo pasado. En Spyce, el cliente elige su plato a través de una pantalla táctil y siete sartenes tipo wok totalmente autónomas lo cocinan; luego dos ayudantes humanos dan el toque artístico al plato y lo entregan. Los robots-chef despachan ensaladas y arroces en sólo tres minutos y ofrecen recetas adaptadas a todos los gustos e intolerancias a precios muy competitivos porque cada plato cuesta 7,50 dólares (unos 6,50 euros).

Otro ejemplo de negocio gastronómico que ha optado por dejar su cocina en manos de la inteligencia artificial es Creator, una hamburguesería de San Francisco cuyo chef es una máquina formada por 350 sensores y 20 microordenadores que elabora hamburguesas de alta calidad, totalmente personalizadas para cada cliente, en menos de cinco minutos y a un precio de seis dólares (5,25 euros).

La mayoría de las experiencias encaminadas a introducir robots en los restaurantes se habían centrado en hacerlos trabajar como camareros, y a menudo habían fracasado. En China, algunos de los establecimientos pioneros en introducir camareros androides los han despedido porque los robots salpicaban al servir la sopa, tenían problemas para depositar las bebidas y los platos en la mesa y eran los clientes los que tenían que coger sus pedidos de las bandejas, chocaban entre sí al desplazarse por el restaurante o se averiaban con frecuencia.

La queja más recurrente de los clientes de Domino’s Pizza se refiere a las diferencias patentes entre las pizzas que producen y aquellas que se ilustran en su material promocional. Para ello, los altos cargos de la compañía internacional apostarán por la inteligencia artificial. Gracias a un escáner instalado en los establecimientos de Australia y Nueva Zelanda, los oriundos de Oceanía tendrán garantizado que todas las pizzas que salgan de los hornos de la franquicia lucirán el mismo aspecto. La cámara DOM Pizza Checker es el corazón de esta iniciativa para conseguir mayor homogeneidad en los servicios prestados por Domino’s Pizza. Bajo esta campaña, todas las pizzas cocinadas serán fotografiadas y comparadas de forma automatizada contra una pizza modelo.
Bibliografía
Rius, M. (16 de 08 de 2018). Inteligencia artificial al servicio del paladar. La Vanguardia.
Shaw, J. M. (s.f.). food service magazine. Obtenido de https://foodservicemagazine.es/2019/05/inteligencia-artificial-en-los-restaurantes-que-es-y-que-no-es.html




