Alexa es el asistente personal de Amazon, igual que Siri lo es de Apple, Bixby de Samsung o Cortana de Microsoft. Alexa es una de las grandes apuestas de Amazon, unos altavoces que permiten la interacción entre la Inteligencia Artificial y el usuario. Mientras que en 2017 tenía 4.000 dispositivos compatibles, ahora cuenta con más de 20.000. Para desarrollar este dispositivo y llevar a cabo otros proyectos basados en inteligencia artificial, el gigante del comercio electrónico cuenta con 25 centros de desarrollo en toda Europa en los que trabajan unos 5.500 investigadores.

Los perfiles incluyen desde científicos especializados en machine learning hasta expertos en robótica e ingenieros de software, hardware y aeroespaciales. Además de contar chistes, Alexa también comprueba los eventos del calendario, busca recetas, controla la televisión, regula la luz o la temperatura de una habitación o pone la música más acorde para leer o estar en una fiesta. En concreto, el asistente virtual, cuenta con 50.000 habilidades.

La clave, señalan los expertos, está en enseñar al algoritmo qué tiene que mostrar en cada búsqueda y cómo analizar el producto desde diferentes puntos de vista. Por ejemplo, a establecer filtros. Para la búsqueda “zapatos de mujer”, un sistema de inteligencia artificial tendría que analizar si tienen cremallera, cordones o velcro. La empresa está inmersa en el desarrollo emocional de Alexa y el próximo paso podría ser el que Alexa expresara entusiasmo o decepción en tres intensidades diferentes. Con este sistema, Alexa puede cambiar su entonación y otros aspectos de su discurso adaptando la voz al contenido que se ofrece. Se posibilita al cambiar aspectos del habla como la entonación, qué palabras se enfatizan y el momento de las pausas.

En una entrevista con el MIT Technology Review, el científico jefe de Alexa, Rohit Prasad, ha ofrecido algunas pistas acerca de en qué dirección se dirige la evolución de este asistente. Según Prasad, la idea es cambiar de enfoque, desde uno centrado en las interacciones pasivas (Alexa espera a que la reclamemos para que haga algo o responda a una consulta) a otro centrado en la proactividad, en el que Alexa se anticipe a nuestras necesidades.

Podemos pedirle a Alexa a través de nuestro Echo doméstico que nos envíe una notificación si nuestro vuelo se retrasa. Cuando llegue el momento de hacerlo, tal vez ya estemos de camino. Alexa tendrá que darse cuenta (identificando nuestra voz en la solicitud inicial) de que es usted quien necesita esa notificación, no su compañero de piso o un miembro de la familia, y, según el último dispositivo de Echo con el que interactuó, que usted ya se encuentra en su coche. Por lo tanto, la notificación debe ir a su coche y no a su hogar.

El gigante tecnológico lanzó un conjunto de productos de Alexa «sin descanso», incluidos los Echo Buds (auriculares inalámbricos) y Echo Loop (un anillo inteligente). Todos estos nuevos productos permiten que Alexa escuche y registre muchísimos más datos sobre nuestra vida, para ofrecer mejor asistencia informada sobre dónde vamos, qué hacemos y qué preferencias tenemos. A nivel de software, el equipo de Prasad ha dejado de centrarse únicamente en aspectos como el reconocimiento básico de voz o el procesamiento de lenguaje natural para incluir aspectos referidos a la toma de decisiones y al razonamiento de alto nivel, aspectos necesarios para mejorar la capacidad predictiva de Alexa.
Bibliografía
Hao, K. (2019, 13 noviembre). La estrategia de Amazon para que Alexa lo sepa todo sobre usted. MIT Technology Review. https://www.technologyreview.es/s/11608/la-estrategia-de-amazon-para-que-alexa-lo-sepa-todo-sobre-usted+
Merino, M. (2019, 6 noviembre). El próximo paso en la evolución de Alexa es la proactividad: el asistente de Amazon usará la IA para… Xataka. https://www.xataka.com/inteligencia-artificial/proximo-paso-evolucion-alexa-proactividad-asistente-amazon-usara-ia-para-anticiparse-a-nuestros-deseos
Rubio, I. (2018, 25 octubre). Así es la inteligencia artificial que pone voz a Alexa y encuentra tus compras en Amazon. EL PAÍS. https://elpais.com/tecnologia/2018/10/23/actualidad/1540286902_743805.html