Las principales potencias vienen desarrollando ambiciosos programas con la mirada puesta en la progresiva integración de robots en sus Fuerzas Armadas. Muchos de ellos son aún incipientes, están en fase de experimentación o presentan prototipos que sólo tras muchas mejoras podrían entrar en servicio.

Los killer robots son sistemas autónomos de armamento que pueden seleccionar y atacar objetivos sin un control humano significativo. Suponen una auténtica revolución en el negocio armamentista, ya que abarata las operaciones militares, minimiza las bajas propias e incrementa el volumen de negocio en la industria militar.
La tecnología requerida para desarrollar a los drones es la inteligencia artificial que va de la mano con la robótica, visión por ordenador, aprendizaje automático y la potencia informática avanzan con rapidez provocando que crezcan las dudas legales y éticas sobre estos sistemas.
Una vez lanzados desde aviones o bases militares terrestres, los drones aplican mecánicas de inteligencia artificial para trabajar conjuntamente en aras a cubrir el objetivo previsto, de modo que serían ellos mismos los que evaluarían y determinarían la manera de alcanzarlo, así como el momento en el que se habría alcanzado dicho objetivo.

El dron permite ataques con riesgo cero en una época en que las sociedades son cada vez más reacias a aceptar bajas propias. Son ataques selectivos, aunque la precisión quirúrgica no existe. Hace 16 años, un misil lanzado por Estados Unidos desde un dron voló en pedazos un vehículo en el Yemen, matando a seis miembros de Al Qaeda. Desde entonces, drones norteamericanos han bombardeado ocho países. El Buró de Periodismo de Investigación, una organización con sede en Londres que monitoriza los ataques con drones, ha contabilizado entre 7584 y 10.918 muertos; incluyendo entre 751 y 1555 víctimas civiles.
El modelo de dron más potente actualmente es el MQ-9 Predator B, tiene 20 metros de dimensión de ala a ala y once de largo. Puede alcanzar una velocidad de hasta 444 kilómetros por hora, un techo de vuelo de 15 kilómetros y una autonomía de 27 horas, en las cuales puede operar sin ser visto desde tierra.

El Predator puede transportar cuatro misiles AGM-114 Helfire, con tecnología de guía por buscador de frecuencia de radar, con un valor de 110 millones de dólares cada uno. Esta arma aire-tierra apunta a destruir vehículos de combate. Se estima, de hecho, que fueron dos de estos misiles los que habrían sido disparados contra el transporte de Soleimani. El Pedator B también puede portar una serie de bombas.

Las Fuerzas Armadas españolas disponen ya de 13 tipos de drones. Algunos pesan unos pocos gramos y otros superan las dos toneladas. La Infantería de Marina ha creado una escuadrilla especializada, la Undécima, con sede en San Fernando (Cádiz).
Esta unidad ya ha participado en cuatro misiones internacionales: desde Irak, donde ha combatido al Daesh, al océano Índico, para prevenir los ataques de los piratas. Y el Ejército del Aire está a punto de recibir los cuatro poderosos Predator que España ha comprado a Estados Unidos por 158 millones de euros, una versión desarmada del modelo que usan los norteamericanos para sus bombardeos con misiles, aunque España solo lo usará, en principio, para tareas de inteligencia.

Bibliografía
Yanes, J. (2018, 19 junio). Drones que matan solos: ¿llegará la Inteligencia Artificial al campo de batalla? OpenMind. https://www.bbvaopenmind.com/tecnologia/inteligencia-artificial/drones-que-matan-solos-llegara-la-inteligencia-artificial-al-campo-de-batalla/
Villarejo, E. (2018, 24 diciembre). Predator B, el gran «dron» del Ejército del Aire. abc. https://www.abc.es/espana/abci-predator-gran-dron-ejercito-aire-201812240211_noticia.html