En plena alarma sanitaria por el coronavirus, un virus muy contagioso que ha causado más de un centenar de muertes en China, un software con sistemas de Inteligencia Artificial sirvió para que un epidemiólogo chino diera la primera voz de alarma de la epidemia en la región de Wuhan.

Los investigadores de inteligencia artificial utilizan los recursos del aprendizaje automático para procesar información de una enorme cantidad de fuentes en línea que podrían revelar señales de la difusión del microorganismo a nuevos lugares, o su tasa de mortalidad, o la población más vulnerable a él. Por ejemplo, la Universidad Johns Hopkins ha creado una visualización sobre el progreso del virus en el mundo sobre la base de información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Control y Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC), su equivalente en China (ECDC) y otras fuentes oficiales.

El procesamiento de lenguajes naturales se utiliza para tamizar los textos publicados en redes sociales, por ejemplo, para distinguir entre alguien que comenta las noticias y alguien que se queja sobre cómo se siente.
La empresa BlueDot apenas es conocida, pero está ayudando a salvar vidas por todo el mundo a través del análisis de datos masivos. Dispone de varios productos de software que son capaces de anticiparse a los datos oficiales sobre epidemias. Algo que, en el caso de ciertos gobiernos, reticentes a dar información precisa como el de China, puede ser vital para que una epidemia no se expanda y se transforme en pandemia.

De hecho, las autoridades chinas desde un primer momento prometieron castigos para los que difundieran datos no oficiales sobre el virus. Como la cantidad de personas que podrían estar enfermas o haber fallecido. Pero no sólo el Gobierno de China usa estas prácticas. Por lo general para mantener la calma de la población las autoridades de varios países tienden a ser conservadoras a la hora de informar sobre la peligrosidad de algunas enfermedades contagiosas.

BlueDot también acertó, a partir de los datos de tráfico de personas por avión, hacia dónde se podía propagar el virus en los primeros días: Bangkok, Seúl, Taipei y Tokio. Así que los clientes de esta empresa, normalmente gobiernos o instituciones sanitarias, conocían con días de antelación que algo estaba pasando en Whan. Incluso disponían de información sobre que el brote pudo estar en un mercado de esa ciudad en el que se venden animales sacrificados y vivos. Sus creadores han asegurado que predijeron el virus Zika en 2014 seis meses antes de declararse la alerta sanitaria.

Por otra parte, muchas empresas utilizan la inteligencia artificial para intentar descubrir moléculas para posibles fármacos que puedan combatir al coronavirus. El pasado martes, Benevolent AI publicó una carta en The Lancet, explicando cómo encontró un fármaco que podría ser reutilizado para combatir el coronavirus usando inteligencia artificial. La elección más prometedora es una sustancia llamada inhibidor de la quinasa janus baricitinib, que se utiliza actualmente para tratar la artritis reumatoide, y se cree que podría prevenir la propagación de la infección, así como la inflamación. Benevolent AI cree que se podría comenzar a hacer ensayos clínicos sobre este descubrimiento.
Bibliografía
Jakhar, P. (2020, 4 marzo). Las innovadoras tecnologías que está utilizando China para combatir el coronavirus (y las preocupaciones que plantean). BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias-51736635
Peco, R. (2020, 30 enero). Una inteligencia artificial detectó antes que nadie la epidemia del virus de Wuhan. La Vanguardia. https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20200129/473201406158/inteligencia-artificial-china-wham-virus-corona.html